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Recomendaciones para Reforzar a niños con TEL

El aprendizaje del lenguaje está estrechamente relacionado con el proceso madurativo de cada niño/a pudiendo presentarse un trastorno específico del lenguaje.

Uno de los principales debates con los que me encuentro en la escuela es si los alumnos deben pasar a primero de Primaria sabiendo leer y escribir. La mayoría de los maestros/as están a favor de la enseñanza de la lectura y la escritura en Educación Infantil y hay otro bando que opina que en la etapa de Infantil hay que trabajar, al menos, el trazo y la direccionalidad. Yo soy partidario de un término medio, de respetar el nivel madurativo de cada alumno/a. ¿Por qué sesgar el aprendizaje de un niño? ¿O por qué exigirle algo si no está preparado?

Lógicamente este proceso de lectura y escritura está relacionado con el aprendizaje del lenguaje. Y en este aspecto puede aparecer un retraso del lenguaje que afecta a todas las áreas del lenguaje (fonética-fonología, semántica-léxica y pragmática) o un trastorno del lenguaje cuando se trata de un desfase de 2 años o más y el patrón no corresponde a ninguna etapa evolutiva.

Conozco a niños que en comparación con niños de su misma edad apenas hablaban y esta situación preocupaba a sus padres. Realmente no se trataba de ningún retraso ni trastorno. Estos niños eran capaces de comprender las indicaciones de los adultos y hacerse entender mediante gestos o indicaciones. Al poco estos niños empezaron a hablar y ahora “no callan”.

 

¿Qué significan las siglas TEL?

La siglas TEL es el acrónimo de Trastorno Específico del Lenguaje. La ASHA (American Speech-Hearing Association) lo define como: “Una dificultad con el lenguaje que no está causada por ninguna déficit evidente a nivel neurológico, sensorial, intelectual o emocional, y que puede afectar al desarrollo del vocabulario, la gramática y las habilidades de conversación.”

 

¿Cuáles son las causas de este trastorno?

Las causas del TEL se desconocen, pero las últimas investigaciones sugieren que tiene un origen genético. Isabelle Rapin (neuróloga y pediatra) y Doris A. Allen (doctora con experiencia en el campo de la Psicolingüística, la Psicología y los trastornos del lenguaje) analizaron cientos de casos clínicos entre 1987 y 1988. De sus estudios llegaron a distinguir hasta 6 subtipos de TEL y definieron una serie de características generales a todos ellos centrados en 3 grandes bloques:

  • Trastornos de la vertiente expresiva (como hablan).
  • Trastornos de comprensión y expresión.
  • Trastorno del proceso de la información.

 

¿Qué indicadores aparecen en un niño/a con TEL?

  • Antes de los 12 meses:
    • No mira a los ojos, apenas balbucea y no reacciona a sonidos fuertes.
  • De los 12-18 meses:
    • Con 12 meses, no utiliza gestos (señalar las cosas o despedirse con la mano).
    • Con 18 meses, prefiere comunicarse con gestos, en vez de vocalizar.
    • No atiende o reacciona cuando se le dice NO.
    • Habla mucho pero no se le entiende.
  • A los 24 meses:
    • Tiene un vocabulario inferior a 50 palabras y no es capaz de formar frases de dos palabras (coche verde).
    • Imita el habla pero no construye palabras o frases.
    • Sólo utiliza el lenguaje oral para comunicar sus necesidades inmediatas.
    • Cuesta entenderlo en relación con niños su edad.
    • No puede seguir instrucciones simples.

 

¿Qué puedo hacer para ayudar a mi hijo/a con TEL?

Como padres que nos preocupamos por nuestros hij@s, si tenemos alguna sospecha de retraso o trastorno de lenguaje, lo aconsejable es que visites al logopeda del centro educativo o a un neuropsicólogo. Es importante realizar un diagnóstico temprano, a ser posible antes de los dos años de edad) para realizar una adecuada intervención y que los problemas no empeoren.

Puedes seguir estas recomendaciones pedagógicas para trabajar desde casa el trastorno del lenguaje:

  • Hablar despacio con una buena pronunciación, utilizando gestos naturales y pidiendo que te miren a los ojos.
  • Utilizar frases simples pero correctas evitando enunciados interrumpidos o desordenados.
  • Adecuar la dificultad de los mensajes a su nivel.
  • Repetir, si es necesario, o decir lo mismo pero de otra manera.
  • Formular preguntas alternativas para favorecer la comprensión.
  • Atender y escuchar antes de hablar, respetando el turno de palabra.
  • Tener paciencia y no responder por él/ella.
  • Adoptar una actitud positiva, animándole y felicitándole de sus progresos.

 

Si quieres saber más, hay múltiple páginas web con información sobre el Trastorno Específico del lenguaje. Te aconsejo que visites la Asociación Española de Logopedia, Foniatría y Audiología (AELFA) o el Instituto Nacional de la Sordera y Otros Trastornos de la Comunicación (NIDCD, por sus siglas en inglés). Incluso puedes descargarte aplicaciones que ayudan a trabajar las dificultades de este trastorno en la web de Educación3.0.

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