Constantemente sentimos emociones en situaciones diarias, sentimientos tan difíciles de describir que cada uno de nosotros le damos un significado diferente.

Cuando nos emocionamos, dicha emoción puede causar diversas reacciones en nuestra persona, reacciones de tipo químico. Pero lo que queda claro es que cada vez que nos emocionamos, recordamos ese momento.

Llegué a la conclusión de la importancia que tienen las emociones en el desarrollo humano y la importancia de desarrollar la capacidad de comprenderlas por una experiencia que tuve como docente en una clase de quinto de Primaria.

Estábamos trabajando la poesía y como tarea para casa pedí a los alumnos que escribieran unas estrofas. Aún quedaban unos minutos para terminar la sesión, por lo que los alumnos empezaron a trabajar. Antes de que sonara el timbre, una alumna me dijo que ya había terminado y me pidió que le corrigiera su poema. Y tras leerlo tres veces (cosa que hago cuando algo que leo me impacta) me quedé maravillado de lo que esa niña nos quería trasmitir a mi y al resto de sus compañeros. Las estrofas que Lucía escribió fueron estas:

 

Los sueños son muy bonitos,

parecen de verdad

menos cuando son malos

por si se convierten en realidad.

Los sueños no se eligen,

son lo que son,

tenemos que esperar

lo que el destino nos da.

Me voy a la cama

con la ilusión de soñar,

historias bonitas,

que mañana recordar.

Buenas noches a todos,

os quiero informar,

que en esta vida lo importante

es soñar, soñar y soñar.

 

Recuerdo que al principio, dudé de Lucía. Lo había escrito en cinco minutos. Era una niña muy brillante, pero quizás había aprendido estas cuatro estrofas de memoria. Sólo le pregunté una vez si lo había inventado ella, y cuando me dijo que sí, dejé de dudar. Es difícil que un alumno te engañe en este tipo de cosas. Pero yo quería saber más, tenía curiosidad por saber porqué había escrito sobre los sueños.

– Lucía, ¿por qué un poema de sueños?

– Maestro, siento emociones cuando sueño, ya sean sueños malos o buenos.

– Ya entiendo. A mi también me sucede lo mismo ahora que lo pienso. Según lo que sueño me levanto alegre, triste, activo, cansado, etc. ¿Te sucede a ti también?

– Si, a mi también me sucede lo mismo, por eso me gusta soñar sueños bonitos – entre risas-.

Si Lucía había sido capaz de escribir estas estrofas era porque se emocionaba cuando soñaba. Inmediatamente llegué a una conclusión de lo que esa niña de 11 años nos quería trasmitir a todos: La importancia de soñar, ya sea despierto o durmiendo, y de vivir emocionados.