Correctos hábitos conllevan a ser más productivos.

El cerebro es un “yonki” de los hábitos. ¿Y sabéis por qué? Porque a nuestra mente no le gusta idear acciones nuevas a emprender día a día, ya que ello le conlleva un esfuerzo diario innecesario. Prefiere repetir lo que hicimos el día anterior. Si por ella fuera repetiría un día tras otro lo mismo. Se puede afirmar que el intelecto es holgazán.

Entonces, os podéis preguntar, ¿si el cerebro es un holgazán, por qué unas personas consiguen lo que se proponen y otras no? La respuesta es porque unas personas tienen hábitos productivos y beneficiosos, y las otras no.

Es por ello que os voy a citar una serie de hábitos productivos a adquirir que pueden ser muy beneficiosos en el transcurso de la vida, además de tener contento al cerebro por no pensar.

Hábitos de alimentación:

  • Pregúntate antes de comer si tienes hambre o sed.
  • Come cuando tengas hambre, no por el simple hecho de seguir las horas de comidas establecidas por la sociedad.
  • Si después de comer tienes sueño o baja energía, algo estás haciendo mal.
  • Come al 70 % de tu capacidad.

Hábitos para descansar mejor:

  • Levántate al menos un día a la semana sin despertador.
  • No duermas con algún dispositivo auditivo encendido, y menos con la televisión.
  • Antes de dormir, agradece y visualiza el día siguiente.

Hábitos para empezar el día:

  • Empieza el día con unos minutos de meditación o silencio.
  • Determina los objetivos personales, profesionales y sociales de cada día.
  • Realiza una higiene bucal antes de desayunar.

Hábitos para vivir mejor:

  • Elimina la televisión completamente. Nunca la enciendas para ver qué echan. Lidera tu vida.
  • Mira películas seleccionadas.
  • No te quejes nunca.
  • Convierte los desplazamientos en coche o transporte público y las tareas del hogar en tu universidad ambulante.
  • Celebra cada éxito o pequeña victoria que consigas.
  • Vacía los armarios. Dona o vende todo lo que no uses.
  • No compres, mejor alquila.
  • Llega a  los sitios siempre 10 minutos antes.

Hábitos de inteligencia financiera:

  • Sitia el cerebro.
  • Compra sólo lo mejor, aunque sea en pocas ocasiones.
  • Di no al plan de pensiones. Tu economía la gestionas tú.
  • Controla los gatos de forma mensual.
  • Da algo gratis a la sociedad sin esperar nada a cambio.
  • Alégrate de la abundancia ajena.
  • Escoge pocos hábitos y mantenlos durante años.

Cuando un hábito ha sido bien formado y adquirido (por medio de la repetición de pensamiento y la acción), la mente tiene la tendencia de adherirse a éste y a seguirlo tan estrictamente como la aguja de un tocadiscos. Adquiramos buenos hábitos y, en consecuencia, seremos más productivos en cada uno de los diferentes ámbitos que desempeñamos.